|
Consejos de Seguridad
Pese a las infinitas posibilidades
que ofrece Internet como infraestructura económica y cultural
para facilitar muchas de las actividades humanas y contribuir
a una mejor satisfacción de nuestras necesidades y a nuestro
desarrollo personal, el uso de Internet también conlleva
riesgos, especialmente para los niños, los adolescentes
y las personas que tienen determinados problemas: tendencia al
aislamiento social, parados de larga duración...
En el caso de los niños,
la falta de una adecuada atención por parte de los padres
(que muchas veces están trabajando fuera de casa todo
el día) les deja aún más vía libre
para acceder sin control a la TV e Internet, si está disponible
en el hogar, cuando vuelven de la escuela. Si el ordenador familiar
no dispone de filtros que limiten el acceso a las páginas
inadecuadas, de forma accidental o buscando nuevos amigos y estímulos
se irán encontrando allí con toda clase de contenidos
y de personas. Y lo que empieza por curiosidad puede acabar en
una adicción ya que los niños y los adolescentes
son fácilmente seducibles. Por desgracia hay muchos padres
que no son conscientes de estos peligros, que ya se daban en
parte con la televisión y los videojuegos y que ahora
se multiplican en Internet, cada vez más omnipresente
y accesible a todos en las casas, escuelas, cibercafés...
Todas las funcionalidades de
Internet (navegación por las páginas web, publicación
den weblogs y webs, correo electrónico, foros, chats...)
pueden comportar algún riesgo, al igual como ocurre en
las actividades que realizamos en el "mundo físico".
A pesar de que los riesgos a
los que estamos expuestos en Internet son básicamente
los mismos que encontramos en el "mundo físico"
(no olvidemos que al acceder a Internet accedemos a un mundo
paralelo o ciberespacio que en gran medida lo imita), la naturaleza
"virtual" de Internet y su creciente ubicuidad en nuestra
sociedad, la novedad que representan sus servicios y nuestra
poca experiencia en su uso (aún estamos en fase de descubir
muchas de sus posibilidades), introducen nuevos factores que
aumentan estos riesgos:
- Fácil acceso a la información.
En el mundo físico suele resultar difícil, y muchas
veces costoso económicamente, encontrar muchas de las
informaciones peligrosas que en Internet se encuentran con facilidad,
gratis, y hasta a veces aparecen de manera ocasional: por ejemplo
al teclear erróneamente una palabra en una búsqueda.
Por contra, en el "mundo físico" las restricciones
legales a la distribución de contenidos pornográficos
y violentos suelen alejarlos de los entornos infantiles, y la
necesidad de dinero para adquirir determinados materiales y hasta
la entidad física de los mismos (que hay que guardar en
algún lugar) contribuye a facilitar un cierto control
parental.
- Fácil comunicación
interpersonal. En el mundo físico los contactos personales
nos aportan más datos sobre las personas con las que nos
relacionamos que pueden alertarnos ante conductas extrañas
de algunos individuos que se nos acerquen. Además, las
personas y grupos se mueven en determinados espacios físicos,
que muchas veces suponen un inconveniente para coincidir con
ellos. En Internet no hay distancias, todo está a nuestro
alcance, y la virtualidad permite moverse por el ciberespacio
con personalidades ficticias.
- Accesibilidad permanente.
Internet, cada vez más, está siempre a nuestro
alcance, de manera que facilita la inmediata realimentación
de las adicciones: violencia, ludopatía...
- Anonimato. En Internet pueden
realizarse muchas acciones de manera anónima, con un escaso
control social, lo que permite a algunas personas realizar actos
en el "mundo virtual" que no se atreverían a
hacer en el "mundo físico": visitar casinos,
proveerse de pornografía...
Ante estos peligros potenciales,
lo mejor es adoptar medidas preventivas para neutralizar los
posibles riesgos de esta nueva y poderosa infraestructura cultural.
Una de las iniciativas, con el apoyo de UNICEF, ha sido la elaboración
del "decálogo de los derechos de la infancia en Internet"
( ver http://www.internetsegura.net/web2003ESP/6feb/decalogo.htm).
Algunos de estos derechos son:
- Derecho al acceso a la información
y la tecnología. En especial este derecho al acceso se
aplicará a los niños y niñas discapacitados.
- Derecho a buscar, recibir
y difundir informaciones e ideas de todo tipo por medio de la
Red. Estos derechos sólo podrán ser restringidos
para garantizar la protección de los niños y niñas
de informaciones y materiales perjudiciales para su bienestar,
desarrollo e integridad; y para garantizar el cumplimiento de
las leyes, la seguridad, los derechos y la reputación
de otras personas.
- Derecho a la protección
contra la explotación, el comercio ilegal, los abusos
y la violencia de todo tipo que se produzcan utilizando Internet.
- Derecho al desarrollo personal
y a la educación, y a todas las oportunidades que las
nuevas tecnologías como Internet puedan aportar para mejorar
su formación.
- Derecho a la intimidad de
las comunicaciones por medios electrónicos. Derecho a
no proporcionar datos personales por la Red, a preservar su identidad
y su imagen de posibles usos ilícitos.
Diversas iniciativas institucionales,
como "Internet Segura", han elaborado estudios y programas
de sensibilización para promover el uso seguro de Internet
contribuyendo a generar una cultura de responsabilidad que permita
a los niños y adolescentes beneficiarse cada vez más
de este nuevo medio al tiempo que se minimizan sus riesgos. A
partir de sus indicaciones a continuación se presentan
unos consejos:
- Consejos prácticos
a tener en cuenta por los padres y educadores:
- Conviene que los padres hablen
con los centros educativos para asesorarse y conocer cómo
se trata el tema en la escuela.
- En casa, colocar el ordenador
a la vista de todo el mundo, en una dependencia familiar (salón,
biblioteca) distinta del dormitorio de los niños
- Instalar programas protectores
que filtren la información y buscar sitios web seguros
- Establecer reglas básicas
de seguridad en casa y en el centro educativo: momento del día
en el que se puede usar Internet, tiempo...
- Hablar abiertamente con los
menores sobre el uso de Internet, su utilidad y sus riesgos.
Enseñarles a navegar con seguridad: explicarles normas
básicas de uso y aspectos legales a tener en cuenta.
- Hacer de Internet una actividad
abierta y familiar, navegar juntos, saber con quienes se comunican...
- Si se detecta algún
peligro, contactar con las autoridades o con instituciones como
"Protegeles"
- Consejos para los niños
y cibernautas en general:
- No divulgar información
privada personal o de de personas conocidas por Internet.
- No enviar fotografías
sin el permiso de los padres.
- No contestar e-mails que tengan
contenido ofensivo o resulten incómodos..
- No concertar encuentros con
personas conocidas on-line, las personas que se conocen on-line
pueden ser muy distintas a lo que parecen (en Internet a veces
las personas ocultan su verdadera personalidad)
- Si se recibe o se encuentra
una información que resulte incómoda, comunicarlo
a los padres
Consejos para tu Seguridad
Es tambíen un lugar excelente
para hacer buenas amistades, y sobre todo crear relaciones que
pueden llegar a ser duraderas fuera de la red. Tanto si decides
mantener contacto online o conocer usuarios fuera de la red,
por favor usa el sentido común y sé responsable
de tu conducta. En ambos mundos, el virtual y el real, el sentido
común es la mejor herramienta para tu seguridad.
Empieza despacio
Estate alerta de aquellas personas
que parezcan demasiado "perfectas. Empieza comunicándote
sólo por correo electrónico, y observa conductas
raras o contradictorias. La persona al otro lado puede que no
sea quien dice ser. Confía en tu sentido común.
Si hay algo que te hace estar incómodo/a, por tu propia
seguridad y protección no sigas comunicándote con
esa persona.
Protege tu Anonimato
Toda la correspondencia entre
los usuarios de nuestra web tiene lugar a través de nuestro
sistema de usuarios registrados, que asegura que tu verdadera
identidad es protegida hasta que tú decidas revelarla.
Nunca incluyas tus apellidos, dirección de correo electrónico,
dirección personal, lugar de trabajo o cualquier otra
información que te identifique desde tu perfil o en mensajes
iniciales. Cuando te comuniques con otro usuario, desactiva tu
firma electrónica. Deja de comunicarte con aquellas personas
que insistan en pedirte información personal o que intenten
conseguir esta información con cualquier tipo de engaño.
Sé cauto y ten sentido
común
Decisiones pensadas y cautelosas
generalmente dan mejores resultados en las relaciones personales.
Evita confiar en lo que no es de fiar; las personas con las que
estableces comunicación a través de nuestra web
deben ganarse tu confianza gradualmente por medio de un comportamiento
que sea sincero y honesto. Tómate todo el tiempo que te
haga falta para comprobar si una persona es de confianza y pon
toda tu atención en el proceso. Si sospechas que una persona
te está mintiendo, probablemente lo está haciendo,
por lo que actúa en consecuencia. Sé responsable
en temas sentimentales, y no te enamores al tecleo de un ratón.
No intimes prematuramente con nadie, incluso si esa intimidad
sólo ocurre online. Si de mutuo acuerdo decides con otra
persona cruzar un punto sin retorno, sé inteligente y
protégete.
Pide una foto
Una foto te dará una
buena idea de la apariencia de la persona, lo que puede ser útil
para tener una primera impresión. De hecho, es aconsejable
ver varias fotos de una persona en situaciones diferentes: informal,
formal, en casa y fuera de casa. Si persistentemente te dan excusas
para no enviarte una foto, es posible que esta persona esté
escondiendo algo por lo que no hay motivo para que una persona
no te pueda enviar una foto.
Habla por teléfono
Una conversación por
teléfono puede revelar mucho sobre la habilidad de una
persona para comunicarse y socializar. Considera tu seguridad
y no reveles tu número de teléfono personal a extraños.
Procura que tu teléfono no aparezca en la identificación
de la llamada si todavía no estás seguro/a sobre
la otra persona. Da tu número de teléfono solamente
cuando estés completamente cómodo/a.
Cítate cuando TÚ
estés listo/a
Lo bueno de conocerse y relacionarse
online es que puedes obtener información gradualmente,
y decidir más tarde si quieres comenzar una relación
en persona. No estás obligado a citarte con nadie, independientemente
del nivel de intimidad online que tengas. Incluso si decides
concertar una cita, tienes siempre el derecho de cambiar de opinión.
Es posible que tu decisión de mantener una relación
en el anonimato esté basada en una corazonada que no puedes
explicar lógicamente. Confía en ti mismo/a. Sigue
tu propia intuición.
Estate alerta de signos negativos
Estate alerta de arrebatos inesperados,
frustración intensa o intentos de presionarte o controlarte.
Formas de actuar agresivas, comentarios despectivos o falta de
respeto o cualquier comportamiento físico inapropiado
son todos signos negativos. Debes preocuparte si tu cita muestra
alguno de los siguientes comportamientos sin dar una explicación
aceptable:
da información contradictoria
sobre su edad, aficiones, apariencia, estado civil, profesión,
empleo, etc.
rechaza hablar contigo por teléfono
después de haber establecido comunicación regular
online.
no da respuestas directas a
preguntas directas.
parece muy diferente en persona
comparado a como es online.
nunca te presenta a sus amigos/as,
compañeros de profesión o familiares.
Queda en un lugar seguro
Cuando decidas ir a una cita,
siempre comunica a un amigo/a donde vas y cuando vas a volver.
Deja a un amigo/a el nombre y número de teléfono
de la persona con la que te vas a encontrar. Nunca dejes que
te recojan en tu casa. Ve por tus propios medios, queda en un
lugar público a una hora en que haya mucha gente, y cuando
acabe la cita, regresa solo/a.
Un restaurante o cafetería
conocida, a una hora cuando haya mucha gente presente, es normalmente
una buena elección. Si decidís ir a otro lugar,
ve en tu coche. Cuando sea el momento adecuado, da las gracias
a tu cita y despídete.
Toma precauciones extras cuando
estés fuera de tu terreno
Si vas en avión a otra
ciudad, organiza tu propio coche y habitación de hotel.
No reveles el nombre de tu hotel y nunca dejes que tu cita organice
las reservas. Alquila un coche en el aeropuerto y condúcelo
directamente al hotel. Llama a tu cita desde el hotel o queda
en el lugar que ya habíais decidido. Si el lugar es inapropiado
o inseguro, vuelve a tu hotel. Intenta contactar a tu cita en
ese lugar o deja un mensaje en el contestador. Asegúrate
de que siempre un amigo/a o familiar conoce tus planes y que
tienen direcciones y contactos. Y si es posible, lleva un teléfono
móvil todo el tiempo.
Sal de líos
Nunca hagas nada de lo que no
estés seguro/a. Si por cualquier motivo estás asustado/a
en tu cita, usa tu sentido común para evitar la situación
y salir de allí. Aléjate un momento lo suficientemente
largo como para llamar a un amigo y pedir consejo, pide ayuda
a alguien que esté cerca o simplemente sal del lugar donde
estés. Si crees que estás en peligro, llama a la
policía; es mejor salir sano y salvo que lamentarse más
tarde. No te preocupes o sientas vergüenza por tu manera
de actuar; tu seguridad es mucho más importante que lo
que otra persona pueda opinar de ti.
Aunque es cierto que personas
mentirosas o engañosas pueden entrar y utilizar su astucia
en la red, también es cierto que estas personas también
se pueden encontrar en cualquier otro lugar (en un bar, una cafetería,
una biblioteca). Independientemente de donde conozcas a alguien,
salir con alguien no está exento de riesgos, pero un poco
de cautela reducirá los riesgos en tus relaciones personales..
|